La idea básica de este método es que los seres humanos consumimos más de lo que necesitamos, por lo que propone reducir drásticamente las porciones y controlar que, durante el día, no se ingieran más de cuatro comidas de 150 calorías cada una.
Lo ideal es seguir esta dieta con el control de un médico y agregando suplementos dietarios de vitaminas y minerales.
Un día tipo del plan diario de 600 calorías
Desayuno: 1 yogur descremado firme sin frutas ni cereales, un pomelo chico y una infusión cortada con leche, sin azúcar.
Almuerzo: Caldo diet, dos salchichas light con un tomate mediano
Merienda: 1 postrecito diet con una infusión cortada con leche, sin azúcar.
Cena: Caldo diet, un omelette con un cassette de queso tipo por-salut descremado y un huevo.
Un litro de gelatina diet por día, un litro de gaseosa light y por lo menos dos litros de agua son los líquidos que deben ingerirse por día.
Para seguir adelante:
Desayunos y meriendas: combinar la infusión cortada con una de las siguientes opciones:
- 2 fetas de queso de máquina + 2 fetas de jamón desgrasado o pastrón.
- 4 fetas de queso de máquina.
- 50 gramos de muzzarella
- 1 taza de té de ensalada de frutas con un copete de queso blanco
Almuerzos y cenas: empezar siempre la comida con caldo diet y un plato tamaño postre de ensalada cruda con tomate, aderezada con una cucharadita de té de aceite, sal y hierbas a gusto. Agregar una de las siguientes opciones:
- 1 filete de merluza a la plancha
- ½ lata de atún o caballa al natural
- 1 hamburguesa light o casera
- 1 milanesa de soja al horno
- 1/8 de pollo sin piel
- 1 lomito chico al plato
La pérdida de peso es rápida y después se sugiere seguir una dieta de mantenimiento.
Fuente: Centro Terapéutico del Dr. Maximo Ravenna.
Seguimos con las dietas de muy bajas calorías (Very Low Calories)
por jorgelina | 4/03/2008 09:28:00 a. m. | dieta hipocalórica, dietas, Dr. Ravenna | 0 veces compartimos ideas »Una década infame
por jorgelina | 3/27/2008 09:53:00 p. m. | dietas, Dr. Ravenna, opinión | 0 veces compartimos ideas »En el transcurso de las ultimas dos décadas, la prevalencia de obesidad en el mundo se incrementó dramáticamente. Entre 1976 y 1980, 24,1% y 26,5% de hombres y mujeres, respectivamente, fueron reportados como obesos o con sobrepeso; entre 1988 y 1991, estos porcentajes se incrementaba 31,7% y 34,9 por ciento.
A partir de los noventa, la suba se hizo aun más notable, y la década del 2000-2010 se presenta aún más intensamente dramática: ya hay un mundo gordo, ya llegamos a 72% de sobrepeso y obesidad en más de 3 países. Una media mundial de más del 40% (57% en la Argentina).
Esta elevación de los porcentajes de obesidad que sigue una suave curva ascendente hasta los setenta, trepa geométricamente en 20 años sin respetar si quiera países subdesarrollados en donde los índices de desnutrición se igualan increíblemente con al obesidad (Indice de Masa Corporal > 30%) y el sobrepeso (IMC > 25,5%). Esto nos da un índice del mal-nutrición de más del 80%. Ya son 22.000.000 en la Argentina que se fueron del riesgo saludable.
Más de 100.000.000 de adultos en los EE.UU. ya tiene sobrepeso u obesidad. Se espera y se teme que en 20 años un 70% de la población será obesa, y ya hay estudios que aseguran que de no mediar significativos avances en investigación que generen algún elemento de antiobesidad, el 100% de la población estará enferma de obesidad.
Mala información + sobreinformación = mala praxis
En la década de la investigación, de la globalización, de los métodos terapéuticos, de Internet, de una mayor conciencia de la gravedad del sobrepeso y la obesidad, curiosamente se genera un avance desmedido de la enfermedad. Ni remotamente un freno o un retroceso, como cabria esperar.
Lo dicho hasta ahora, sumado a ciertas conclusiones del congreso anual de la NASO (Asociación Norteamericana para el estudio de la Obesidad), nos plantea una dinámica verdad: en su afán por descubrir la forma de detener el avance de la obesidad, en el mundo médico se equivocó.
Se equivocó en utilizar conceptos academicistas no practicables, se equivocó en producir médicamente en forma casi desesperada, supuestamente inocuos, todos con efectos secundarios negativos, algunos retirados del mercado, otros usados inescrupulosamente en forma oculta o disimulada.
Se apura en indicar frívola e indiscriminadamente sobre todo en nuestro país, cirugías de estomago de altísimo riesgo y consecuencia. En todo caso y luego de agotar todos los métodos no cruentos con especialistas idóneos, estas son aplicables a pacientes resistentes con un índice de masa corporal mayor a 40% y enfermedades asociadas graves o necesidad de alguna intervención médica vital que requiera un mejor estado general, y aun así es dudoso su resultado.
Se equivoca cuando comunica solamente que "las calorías no importan", cuando hace la apología de las harinas, muy sanas pero presentes en todos los alimentos engordantes, y según muchos autores altamente adictivas, cuando decretar a las grasas como las responsables de la obesidad y bendice los hidratos de carbono incluyendo el pan. Los hidratos de carbono presentes en las comidas que yo llamo adictivas afectivas (pan, pastas, galletitas, masas) son los nutrientes mas comunes de nuestra alimentación.
Hace 20 años, había menos gordos y un cierto consenso en cuidarse de estos alimentos, hoy entronizados como "sanos" a medida que aumentaba la obesidad.
A modo de resumen
"El principal problema no es la comida sino el vínculo con ella." Las harinas y otros hidratos de carbono, son altamente adictivos para la gente con desordenes del control alimentario.
"Los hidratos de carbono complejos no producen suficiente saciedad por sí solos en los pacientes obesos." La sobre información respecto a dietas de sanos componentes (aceites de oliva, fideos, quesos magros, etcétera), generan gordos "sanos" si no se enfatiza en la cantidad o porción.
"Es difícil lograr el control con alimentos sin grasas." Es imposible, aunque responda a ideas científicas que un obeso pueda enfrentarse sin fallas al hecho de comer 6 o 7 veces por día. Si se piensa en una cuasi adicción, qué sentido tiene seguir colocando el objeto comida delante del que ya sabemos que no puede con ella.
Los productos "diet" y "light" son ingeridos con el "aval" de los expertos. Por lo tanto "puedo comer cuanto quiero"…
Mayor variedad, gusto, disponibilidad, aroma y presentación hacen las dietas no aburridas, pero si engordantes. Una dieta que afianza la salud y no el adelgazamiento es paradójica. Una alimentación "saludable" que incorpora nutrientes "sanos" en excesiva cantidad produce indefectiblemente grasa que enferma.
No es lo mismo informar sobre pautas de alimentación sana a una población sin obesidad que a personas obesas que padecen problemas de conducta y falta de límites y/o saciedad. Cuanto más se come más se sigue comiendo. El problema no es saber qué comer sino cuánto, cuándo y cómo parar. Lo que engorda no es la calidad sino la cantidad. Por supuesto que la calidad hipercalórica más cantidad excesiva es mucho peor.
El control del peso diario, aunque genere un ritual o una obsesión, es una manera concreta de evitar la ambigüedad del: "Me siento mejor" o "me veo más flaco".
A modo de conclusión
La mayoría de los pacientes está intoxicado de harinas. La mayoría de los pacientes engorda haciendo dieta. La mayoría de los pacientes camina sin quemar grasas. La mayoría de los pacientes va al médico sin creerle, sólo para calmarse. La mayoría de los gordos va a un grupo sólo para descubrir su obesidad, no para "ejecutar" el adelgazamiento.
El auge y el resurgimiento en Estados Unidos hoy de las dietas "populares" –Atkins, South Beach, Scarsdale–, y de todo lo relacionado a la adicción a los hidratos de carbono, indica que algo no anda. El propio obeso busca magia y rapidez no por neurótico sino por falta de respuesta de la ciencia médica.
Por lo tanto mi sugerencia es: comer poco (suficientemente poco como para no tener hambre). Observar a los flacos y no a los gordos. No tratar de entender a la obesidad: eliminarla.
Primero bajar de peso para después cambiar. Es bueno modificar hábitos, pero mientras esto se hace y para poder sostenerlos hay que acoplarse al no, que es el límite y el control. El control de la cantidad en el plato y el límite en la periodicidad llevará al límite corporal y al adelgazamiento, aún sin germen de trigo, salvado, de avena o levadura de cerveza.
Artículo: Dr. Maximo Ravenna.
Ejemplo de dieta básica del Dr. Ravenna
por jorgelina | 3/27/2008 09:38:00 p. m. | dieta hipocalórica, dietas, Dr. Ravenna | 0 veces compartimos ideas »Desayunos y Meriendas:
1 infusión 1/2 agua 1/2 leche descremada
1 rodaja de queso diet (2cm de espesor)
ó 1 feta de jamon y queso
Almuerzos y Cenas:
1 plato tamaño postre de verduras o ensalada
+
1 hamburguesa light
ó 2 salchichas light
ó 1 milanesa de soja (controlar cual tiene menos calorias, evaluar marcas)
ó 1/2 lata de atun al natural
ó pechuga de pollo sin piel
ó bife de carne magra
ó filet de pescado a la plancha
Condimentos:
Sal poca
aceite: 1 cuch sopera x comida
vinagre o limon a gusto
Bebidas:
3 a 4lt de agua, jugos diet o gaseosa light
PROHIBIDOS:
Harinas (Pan, Pastas, Galletas, etc)
Legumbres (Arroz, lentejas, arvejas, etc)
Papa
Batata
Azucar (golosinas, chocolates, etc)
Confituras
Si o si hay que tomar algún suplemento vitamínico (como supradyn o pharmaton).
Lo mas importante de esta dieta es no salirse NI 1 SOLO DIA!
No tiene nada de hidratos de carbono, como sabrán el cuerpo usa los hidratos para sacar energia, al suprimirle esto el cuerpo en las primeras 48hs toma la energia que necesita de el glucógeno (por eso es importante las vitaminas, con esta perdida de agua el organismo pierde minerales), pasadas esas 48hs o 72hs dependiendo el metabolismo de cada persona, el cuerpo empieza a consumir las reservas de grasa almacenadas en el tejido adiposo.
Es una dieta super estricta, pero lo que ellos intentan es que se baje de peso en forma rapida y pareja, y que luego, estando en el peso deseado uno enfoque sus ganas a mantenerlo, ahi viene la parte dificil, a reeducarse con la comida. Pero dicen que estando flacos la mente está mas abierta y es mas facil aprender nuevos habitos que estando gordo.
Y se basa en que mientras mas comida como mas hambre tengo, menos como menos hambre tengo.
Adicción a la comida
por jorgelina | 3/27/2008 12:37:00 p. m. | Dr. Ravenna, notas | 0 veces compartimos ideas »!Lo que siento no es realmente hambre! ¡Es un frenesí, un arrebato, un ataque! ¡Es incontrolable!
Quién escuchase a esta persona sin conocer los procesos adictivos involucrads en comer de más, incluiria estas palabras en el extenso listado de frases y actitudes de negación que despliega para seguir comiendo.
Seguramente su deseperación no se deba al consumo de apio. En realidad esta persona come sin cesar alimentos ricos en carbohidratos refinados y grasas y es lógico que no pueda salir de ese circuito adictivo, es comprensible que se sienta abatido y desesperado.
La paradoja radica en que, cuanto más se estimula el cerebro, la demanda se torna más intensa y el estado placentero es efímero y se repite constantemente el ciclo.
La hipótesis de una adicción a la comida la propuso hace 17 años la American Society Addiction Medicine. Y entonces relevaron la pérdidad de control que se produce con la comida es análoga a LA TOMA COMPULSIVA DE DROGAS.
En un momento dado, comidas tales como los chocolates, galletitas, los postres, las tortas y helados DEJAN DE SER ALIMENTOS, y se transforman en sustancia de gratificación emocional.
Y nos llenamos de ellos, sin darnos cuenta de que, al llenarnos, estamos haciendo algo que no tiene nada que ver con "ALIMENTARNOS".
fuente: Dr. Máximo Ravenna (2007).
Ser gordo
por jorgelina | 3/27/2008 12:15:00 p. m. | Dr. Ravenna, obesidad | 0 veces compartimos ideas »Muchos de nosotros venimos de la obesidad, hasta que decidimos hacer un cambio en nuestra vida, un cambio dificil, imposible.
Pero lo logramos.
No intento discriminar al gordo, solo que muchas veces es necesario tomar conciencia que la obesidad es un camino sin salida.
Este es un fragmento del pensamiento del Dr. Ravenna al respecto:
"Ser gordo es estar enfermo. Mucho se habla de gordura, obesidad, sobrepeso, exceso, etcétera, poco es en realidad lo que se sabe. Un exceso de información mediática, mayormente contradictoria, que confunde y muchas veces favorece el repetir conceptos, sin que éstos estén avalados científicamente o demostrados en la práctica. Así es que hoy, debido a la tremenda y preocupante aparición de gordura en el mundo prácticamente no hay conversación informal que no incluya el tema de la obesidad. Veamos primero: ¿qué es ser gordo? Ser gordo es estar excedido en: grasa, cuerpo y comida, pero… Respecto a la grasa: un porcentaje en 20% de lo que se considera normal para el cuerpo según edad, sexo, contextura y actividad. Respecto al cuerpo: la presencia de un volumen corporal visiblemente anormal respecto a la media de la población en equilibrio o por encima de lo que tuvo en su momento y se perdió. Respecto al exceso de la comida: se ve en el plato ("agrandado"), en la conducta (compulsión, ansiedad, picoteo…), en la mente (pensamientos reiterados, obsesivos, recirculares con la comida de la dieta o el cuerpo como eje), y en el ánimo (frustración, enojo, euforia, depresión, angustia) Ser gordo también es estar disminuido, discriminado (por uno mismo o por los otros) física y anímicamente mal dispuesto para enfrentar las dificultades cotidianas. Cosas tan simples como correr un colectivo, escapar de un peligro, reaccionar ágilmente ante un imprevisto, pasar entre dos autos estacionados, salir del propio, darse el gusto de tener un auto chico, viajar cómodo en avión sin que sea en clase ejecutiva, etcétera. Ser gordo también es victimizarse y vivir en contra de la falta de talles, de la normalidad de un asiento, de la mirada (real o supuesta) de los otros. A veces hasta "transformarse en un luchador" por los derechos del gordo, cosa loable pero infructuosa o engañosa. Porque quien menos quiere a la gordura es quien la padece… ¿Cómo entonces hacer para ser un activista en una causa no propia sino producto de la propia impotencia de salir de esa situación? Una cosa es cierta: el mundo está tan raro que hoy ser gordo es inmensamente ser mayoría. Es la primera vez que hay más población con sobrepeso que desnutrida y es la primera vez que se calcula que la generación de jóvenes de hoy tiene menos expectativas de vida que sus padres. De cualquier manera, y a modo de cierre, hay una frase, un concepto que es el siguiente: ser gordo es un estado, no un estigma. Se está gordo, pero se puede estar flaco. Porque ser gordo u obeso es lo fácil y quieto, estar flaco depende de una actitud hacia la vida: desafiar límites, cruzar fronteras y animarse."
Artículo: Dr. Máximo Ravenna


